Nutrientes que favorecen el ovario poliquístico

El síndrome de ovario poliquístico (SOP) o bien hiperandrogenismo ovárico funcional es una disfunción endocrino-metabólica consistente en trastornos menstruales, esterilidad, hirsutismo y obesidad. 

Este trastorno es común en mujeres en edad reproductiva, con consecuencias metabólicas y reproductivas, que incluyen anovulación, infertilidad y un riesgo incrementado de diabetes tipo 2, hipertensión, intolerancia a la glucosa, enfermedad de la arteria coronaria, endometrio y posiblemente cáncer de mama. Además, las mujeres tienden a presentar características particulares como: aumento de tamaño, engrosamiento de la túnica albugínea y microquistes múltiples en ovarios.

En un estudio se encontró que un patrón de alimentación rico en vitaminas (riboflavina, niacina, piridoxina, tiamina, ácido pantoténico, cobalamina, vitamina C, ácido fólico, vitamina D, vitamina E, vitamina K), minerales (magnesio, selenio, fósforo, manganeso, potasio), fibra total, grasas monoinsaturadas, ácidos grasos poliinsaturados y proteína vegetal tenían una baja probabilidad de ovario poliquístico. Por el contrario, un patrón alimentario rico en grasas, proteínas de origen animal, carbohidratos, colesterol, ácidos grasos saturados, sodio, biotina, hierro, cobre, fluoruro, zinc y calcio, estaba asociado con el desarrollo de SOP.

En otros estudios se ha relacionado también la aparición de ovario poliquístico en aquellas mujeres cuyo consumo de alimentos con un alto índice glucémico era alto, en comparación con aquellas que no seguían este comportamiento de alimentación. Por otro lado, también se ha identificado que mujeres que padecen SOP cumplían con una dieta alta en energía y grasas totales, grasas saturadas y grasas poliinsaturadas. Del mismo modo, cuando se combinaban alimentos de baja carga glucémica y una dieta con un aporte alto de proteína generó un marcado aumento en la sensibilidad a la insulina en pacientes con SOP.

Una suplementación con ácidos grasos omega-3 resultó positivo en mujeres con SOP, mejorando los niveles de andrógenos, esto es debido a que los ácidos grasos poliinsaturados son capaces de modular los perfiles hormonales y lipídicos.  Asimismo, una administración de vitamina D y calcio en mujeres con sobrepeso y SOP mostraron una mejoría en la mejora del perfil de andrógenos. Sin embargo, una suplementación de vitamina D no mostró resultados positivos en las alteraciones metabólicas de las pacientes que presentaban SOP.

Por lo tanto, se ha encontrado que una dieta rica en alimentos vegetales puede representar un factor protector contra el desarrollo de SOP, mientras que una dieta con un mayor contenido en alimentos de origen animal puede predisponer a la presencia de SOP; esto debido a la interacción que existe entre los nutrientes encontrados en cada tipo de alimentos.

Equipo de investigación y editorial iNat México. 

Referencias

Eslamian, G., & Hekmatdoost, A. (2019). Nutrient Patterns and Risk of Polycystic Ovary Syndrome. Journal of reproduction & infertility, 20(3), 161–168.

Teresa Sir, P., Jessica Preisler, R., & Amiram Magendzo, N. (2013). Síndrome de ovario poliquístico. diagnóstico y manejo. Revista Médica Clínica Las Condes, 24(5), 818-826. 

 

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